Carita de ángel, en una sala intoxicada de muchas cosas...
Agobio, tabaco, ruido, radicalidad y tú simplemente estás ahí...con tus ojos de mar y tu alma de luz y locura...y aunque todo el mundo está mirando a otro lado, yo no puedo quitar mis ojos de tí...aunque lo que veo me confirma, que al menos de momento no serás mía...
Carita de niña pícara, dulce y rebelde, esa sonrisa perfecta, cantas....canto...cantamos...derepente creo que me has mirado..pero igual es mi imaginación y estás buscando a la que te acompaña...
No es la primera vez que nos encontramos..aunque no creo que lo recuerdes...y espero que no sea la última...pero ¿cómo....? ¿Y si eres lo que siempre he buscado?...
viernes, 11 de diciembre de 2009
lunes, 7 de diciembre de 2009
Perfección

¿Quién dice donde está o qué es la perfección?
De hecho, ¿por qué o para qué buscarla?, ¿no son las imperfecciones las que nos hacen únicos?
He llegado a ver la perfección más absoluta en la imperfección más grande, lo admito soy culpable...culpable de intentar mirar más allá de lo que aparentemente se intenta mostrar...
Las imperfecciones tan sólo son capas que esconden la perfección de cada uno de nosotros, son pruebas que nos ponemos entre nosotros para ver quién es realmente capaz de molestarse en mirar a través de ellas...pero a veces hasta nosotros mismos nos olvidamos de nuestra propia perfección e intentamos ocultarnos tras máscaras y falsos disfrazes para fingir una perfección superficial totalmente dispar de la que es auténtica de nuestra propia esencia...y es entonces cuando nos perdemos...nos perdemos de la manera más absoluta en una falsa búsqueda de nosotros mismos...intentando hacer un "yo" que le encante a la gente, para ser perfectos a sus ojos, cuando deberíamos serlo a los nuestros...
En fin me cansé...a quién no le guste que no mire, que el mundo es amplio y con variedad para elegir y a ti....aunque sé q no lo leerás, gracias por dejarme ver tu perfección sin máscaras y por esforzarte en ver la mia...pecosillaaa!!
martes, 17 de noviembre de 2009
¿pasado, presente, futuro?
Hoy me encuentro en uno de esos días, que sin saber muy bien por qué...(quizás porque llevo todo el día en casa y con dolor de espalda) siento una terrible nostalgía por lugares y tiempos pasados que no he vivido en ésta ocasión...
Puedo recordar el verde y el olor a hierba mojada por la lluvia...una época en la que no hacía falta ver para creer, ya que se veían muchas más cosas que en estos momentos, donde nos vemos absorvidos por el gris de las calles... Siento nostalgía de ver como han cambiado las cosas, aunque no sea capaz de recordar como eran en ese momento...
Y mientras tanto miro al futuro, a aquello que está a punto de llegar...que aventuro lo que es...y me hace temblar, y sé que no es la primera vez, sólo que no puedo recordarlo con claridad...pero se que no queda mucho... quiero pensar que la realidad supera siempre a la ficción...
Se mezcla el miedo, la emoción y el vértigo...aunque hay una profunda calma después de todo eso...
Oigo tu risa y veo tus ojos...y aún no consigo saber donde estás...pero se que nos volveremos a encontrar.
jueves, 25 de junio de 2009
La niña que miraba las ESTRELLAS

La niña que miraba todas las noches las estrellas, soñaba con alcanzarlas: en cada una de ellas había un deseo. Un deseo que brillaba en cada una de ellas con la fuerza de la esperanza. La niña las contemplaba y soñaba despierta.
En ocasiones una fugaz recorría el cielo, pero la niña sabía que a esas se les pedían otros deseos, ya que eran capaces de recorrer largas distancias llegando a cualquier alma que como ella mirara el infinito.
La pequeña a veces soñaba tanto, que no alcanzaba a distinguir lo real de los sueños, pero al fin y al cabo, en ese mundo de ensoñaciones se encontraba segura; qué es mucho más de lo que pueden sentir aquellos que han perdido la capacidad de soñar...
"¡Qué triste que la gente no sueñe...!" - pensaba la pequeña- "No verán más hadas ni hablarán con las estrellas...¿Cómo consiguen cumplir sus deseos sin soñar?"
El problema de las estrellas era que cada una parecía tener una cerradura y la niña sabía que todo aquello que tiene cerradura, necesita de una llave para poder abrirse. Además cada una era distinta...pero para todas había llave, sólo había que encontrar la que encajara.
En ocasiones las estrellas se escondían detrás de un nubarrón o cegadas por las luces de la ciudad y ella se entristecía porque pensaba que la habían abandonado. Sin embargo, hacía mucho tiempo que las estrellas no se encotraban tan sólo en el cielo sino que estaban dentro de ella brillando con fuerza.
La "dama de blanco" miraba a la niña desde el cielo oscuro y sonreía; le gustaba contar el número de deseos que depositaba en cada estrella por pequeña que fuese y en cada una de ellas con la misma energía. Ella velaba por la soñadora sin que se diera cuenta.
La noche siempre es mágica y esa magia puede palparse en cada rincón del cielo: la niña que miraba las estrellas aún sigue haciéndolo y abrazándolas; bucando en cada una de ellas un deseo por cumplir, que espera anhelante y deseoso de que la pequeña de alma de estrellas, encuentre la llave correcta...
En ocasiones una fugaz recorría el cielo, pero la niña sabía que a esas se les pedían otros deseos, ya que eran capaces de recorrer largas distancias llegando a cualquier alma que como ella mirara el infinito.
La pequeña a veces soñaba tanto, que no alcanzaba a distinguir lo real de los sueños, pero al fin y al cabo, en ese mundo de ensoñaciones se encontraba segura; qué es mucho más de lo que pueden sentir aquellos que han perdido la capacidad de soñar...
"¡Qué triste que la gente no sueñe...!" - pensaba la pequeña- "No verán más hadas ni hablarán con las estrellas...¿Cómo consiguen cumplir sus deseos sin soñar?"
El problema de las estrellas era que cada una parecía tener una cerradura y la niña sabía que todo aquello que tiene cerradura, necesita de una llave para poder abrirse. Además cada una era distinta...pero para todas había llave, sólo había que encontrar la que encajara.
En ocasiones las estrellas se escondían detrás de un nubarrón o cegadas por las luces de la ciudad y ella se entristecía porque pensaba que la habían abandonado. Sin embargo, hacía mucho tiempo que las estrellas no se encotraban tan sólo en el cielo sino que estaban dentro de ella brillando con fuerza.
La "dama de blanco" miraba a la niña desde el cielo oscuro y sonreía; le gustaba contar el número de deseos que depositaba en cada estrella por pequeña que fuese y en cada una de ellas con la misma energía. Ella velaba por la soñadora sin que se diera cuenta.
La noche siempre es mágica y esa magia puede palparse en cada rincón del cielo: la niña que miraba las estrellas aún sigue haciéndolo y abrazándolas; bucando en cada una de ellas un deseo por cumplir, que espera anhelante y deseoso de que la pequeña de alma de estrellas, encuentre la llave correcta...
Canto de Sirena
Burbujas de existencia reventé al verte,
en la profundidad de tus ojos me zambullo,
perlada sirena tu sonrisa es mi muerte,
ahogado en las ganas de besar tu hermoso cuello.
Luz de la luna sobre las olas etéreas,
mitos fantasticos del mar de tus ojos,
dueños de agua de espíritus locos,
risueñas sonrisas me quitan el sueño,
Extensa esperanza en costero atardecer,
estrechas ideas de perder tu sonrisa,
palpables carias de arena en mi ser,
recorre mi rostro con tu fresca brisa.
en la profundidad de tus ojos me zambullo,
perlada sirena tu sonrisa es mi muerte,
ahogado en las ganas de besar tu hermoso cuello.
Luz de la luna sobre las olas etéreas,
mitos fantasticos del mar de tus ojos,
dueños de agua de espíritus locos,
risueñas sonrisas me quitan el sueño,
Extensa esperanza en costero atardecer,
estrechas ideas de perder tu sonrisa,
palpables carias de arena en mi ser,
recorre mi rostro con tu fresca brisa.
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